Inmaculada

Hola!

Usted no me conoce. Mi nombre es Inmaculada, tengo 32 años y trabajo en una empresa de comunicación en una ciudad levantina. Hace unos días, por azar, cayó en mis manos su libro «El síndrome del perfeccionista: El Anancástico» y ha sido un auténtico descubrimiento para mí. Hace años que sé que algo no va bien en mi cabeza, especialmente desde que murió mi padre hace seis años a consecuencia de una larga y penosa enfermedad (y sí, Valencia es muy estresante y mi trabajo también pero tiene que haber algo más para tanta ansiedad, tanta depresión y tanto CONTROL). Y hoy por fin, gracias a su libro, lo he averiguado. Y he averiguado también que TODOS en mi familia ( y somos cuatro hermanos) tenemos el mismo problema en mayor o menor grado: todos «perfectos» licenciados y tan encantadores como responsables. Envidiables en apariencia, infelices crónicos en esencia. Mi caso no es severo, es más bien leve o moderado (hago maravillas con la valeriana) pero alguno de mis hermanos es bastante peor aunque tengo claro, lo he hablado con ellos, que no tienen voluntad de solucionarlo. Pero yo sí que quiero intentarlo porque hay un lado de mí muy optimista que sabe que la vida también puede ser muy divertida y que sólo hay que saber relajarse y disfrutarla. Necesito que alguien me enseñe cómo hacerlo y por eso, además de mi más encarecido agradecimiento me gustaría -si no es molestia- que me aconseje algún psicólogo, médico o terapeuta donde poder tratarme. Varias veces he ido a sicólogos pero nunca he durado más de tres semanas por escepticismo o porque directamente no sentía que «me entendieran».

Y nada más. Imagino que para alguien tan ocupado como usted igual es complicado atender mi mail, así que lo entenderé si no puede hacerlo. En cualquier caso, le reitero de nuevo mi agradecimiento.

Inmaculada.